Profesores capacitados, ¿a quién le corresponde?

Escrito por: Itziar Zubillaga Ruenes y Bernardo Goldfeder Zubillaga

 

¿Esfuerzos por cambios en la educación tradicional? Muchos se han realizado, sobre todo en países primermundistas. Los más, continúan anticuados con poca actualización a las necesidades de nuestros tiempos … creemos que refrescarse es lo que hoy conviene.

Los docentes somos y seremos una clave fundamental en la educación de nuestras sociedades …. sí que podemos cambiar, continuar aprendiendo y desarrollando lo que enseñamos y cómo lo enseñamos.

¿El secreto para hacerlo? Ser autodidacta, saber que soy libre, sin la necesidad de que alguien nos imponga alguna capacitación, curso o evento y entonces, ¿cómo puedo mantenerme actualizado para continuar impactando e inspirando vidas?

Retroalimentación: la clave para el desarrollo

“Todos necesitamos personas que nos den retroalimentación, así es como mejoramos”

-Bill Gates- (https://bit.ly/2x9VeKy)

Esta idea ha existido desde antaño … seguro que ya la habías escuchado: queremos enfatizar de qué manera podemos llevarla a cabo.

Piensa en un docente que tenga 5, 10 o 15 años de experiencia y que cada vez que en la institución donde trabaja le entregan su evaluación, sus resultados son parecidos a los anteriores, ¿quiere decir que es un excelente docente con nada que mejorar? o ¿será que más bien vivimos en una cultura que no ofrece retroalimentación honesta?

La retroalimentación es una herramienta que nos permite analizar el estado actual de una situación y compararlo contra el estado deseado de la misma situación. La podemos lograr de diferentes maneras:

1. Retroalimentación de pares. Organiza un grupo de docentes que quieren mejorar su práctica. Tomen turnos para observarse e identifiquen puntos de mejora.

2. Auto-retroalimentación – microenseñanza. Describe cuáles son las áreas que te gustaría evaluar en tu práctica profesional. Graba dos o tres clases y autoevalúa tus grabaciones para definir acciones clave de mejora.

Magia de la docencia

“…podríamos hacer que las clases muertas cobraran vida,

podríamos reavivar la imaginación, y podemos cambiar la educación.”

-Christopher Emdin- (https://bit.ly/33tYKf1)

 

Se dice que no hay magia, sino que hay magos, si lo pensamos en la educación, no hay maneras perfectas de educar ni de enseñar, recuerda tus clases de primaria y secundaria y seguro recordarás que algunos profesores eran lo máximo para ti y tus compañeros, los recuerdan como “el profesor que marcó mi vida”, ¿cómo logran esto? ¿tienen un talento sobrenatural?

Haz un análisis de las características y conductas de los maestros reconocidos como profesionales y expertos; te permitirá distinguir estos detalles para aprender de ellos.

Paradigmas del docente del siglo XXI

Idealmente los docentes debemos tener mejores condiciones laborales, aún así, es nuestra decisión estar en donde estamos… cada quien es responsable de su propio desarrollo y educación como docente.

Otro paradigma es que nos debemos a los estudiantes y que requieren mucho más de nosotros que puros conocimientos memorísticos que sólo servirán para aprobar algún examen, materia o curso escolar. Parte de nuestra responsabilidad como docentes es educar personas aptas para salir a vivir en las sociedades modernas.

La actualización docente puede ser autodidacta, depender de uno mismo y ser un ejercicio constante en la práctica profesional de los profesores y maestros.

 

Fuentes de consulta

● Emdin, C. (2013, October). Retrieved March 20, 2020, from

https://www.ted.com/talks/christopher_emdin_teach_teachers_how_to_create_magic

● Gates, B. (2013, May). Retrieved March 20, 2020, from

https://www.ted.com/talks/bill_gates_teachers_need_real_feedback?utm_campaign=t

edspread&utm_medium=referral&utm_source=tedcomshare

● Meyer, D. (2010, March). Retrieved March 20, 2020, from

https://www.ted.com/talks/dan_meyer_math_class_needs_a_makeover?referrer=play

list-talks_from_inspiring_teachers

 

 

 

*Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de los autores y no necesariamente representan la postura de la Universidad ORT México.