Universidad ORT México realiza el panel Educación, liderazgo y derechos de las mujeres

La Universidad ORT México en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer y en concordancia con los valores de la institución de ofrecer espacios de diálogo, expresión y debate, realizó el Webinar Educación, liderazgo y derechos de las mujeres con la participación de las profesoras, Dra. Mariana Becerra Sánchez, doctora en Psicología Social por la UNAM y candidata al Sistema Nacional de Investigadores, con trabajos de investigación y experiencia en temas de violencia de género hacia mujeres, niñas y niños de la interseccionalidad, empoderamiento y resistencias de las mujeres hacia las violencias, Lic. Miriam Lizzet Quiñonez Pérez, abogada con 18 años de experiencia en la administración pública federal en materia migratoria, educativa, derechos humanos, grupos vulnerables y cuestiones legislativas, Lic. Raissa Somorrostro López, especialista en diseño de modelos pedagógicos y programas de innovación educativa, aplicación de tecnologías en la educación, con posgrados en Psicología Educativa y Psicología Terapéutica, y la Mtra. Yamel Bocanegra Godoy, internacionalista, maestra en Responsabilidad Social y candidata a doctora en Innovación y Responsabilidad Social por la Universidad Anáhuac, con amplia experiencia en consultoría de proyectos sociales y en diversas organizaciones.

 

¿Cuáles son las acciones urgentes y el tipo de liderazgo que se requieren para alcanzar la igualdad de género y los derechos de las mujeres?    
La Dra. Mariana Becerra Sánchez comentó que para ver los liderazgos de manera efectiva y acceder a ellos es necesaria la eliminación de todo tipo de violencias, desde las más contundentes y graves como son los feminicidios hasta las formas simbólicas. Aunado a esto destacó que la necesidad de la reflexión de un liderazgo sororo con una ética política porque muchas de las mujeres lideresas se encuentran en espacios sumamente normados por hombres y constantemente buscan un liderazgo parecido al de ellos, por lo que es necesario una reflexión sobre un liderazgo sororo con una ética política, que sea un contrapeso y una vía efectiva para favorecer a otras mujeres. 
Por su parte la Lic. Miriam Lizette Quiñonez Pérez reiteró que es urgente desmontar la violencia, el maltrato personal colectivo y la forma en la que nos hablamos, que con el uso de la tecnología se ha dado otra diversidad de estas formas de violencia. Así como buscar un liderazgo de autocuidado, de autoestima, de autonomía, de independencia y de reflexión de derechos y obligaciones que tenemos como mujeres, en un marco de no violencia, de no misoginia, de no machismo, buscando una estrategia de planificación, de analítica, de equidad y de igualdad, en diversos ámbitos no sólo a nivel personal o colectivo sino a nivel empresarial o social. 
La Lic. Raissa Somorrostro López también enfatizó la urgencia en el desarrollo de liderazgos porque de seguir con el ritmo de los últimos 10 años donde el feminismo ha estado más presente y activo, implicaría un largo camino de 300 años para poder alcanzar los mismos derechos que tienen los hombres, serían tres siglos de no poder decidir sobre el cuerpo, de no poder ocupar puestos de liderazgo o de seguir muriendo en las calles o en casa. También mencionó que es indispensable la reflexión y el reconocimiento de los privilegios que tienen algunas mujeres para poder incluir a las demás, así como entender que no hay un solo feminismo sino varios. Del mismo modo, abordó la importancia de analizar el tipo de liderazgo que tienen o podrían tener las mujeres para no replicar el de tipo masculino, que tradicionalmente resulta aplastante, destructivo y sin perspectiva de género.    
Barreras actuales y facilitadores de la equidad de género e inclusión de las mujeres 
Desde una mirada interseccional, es importante retomar el análisis de los privilegios que tienen las mujeres dentro de los espacios de liderazgo y que aunque hay mujeres menos privilegiadas también están ejerciendo liderazgos en sus comunidades, que necesariamente se debe analizar para identificar el tipo de retos a los que se enfrentan. 
Para la Dra. Mariana Becerra una de las principales barreras es estar habituadas al tipo de autoridad donde es necesario imponerse para obtener respeto, así como no incluir a los otros en esta construcción de liderazgos femeninos debido a que ha sido una labor de las mujeres para las mujeres y por tanto, los hombres no se incluyen en este trabajo y se dificulta hacer conciencia de este necesario cambio para la inclusión de las mujeres. Para lograr la equidad y  la inclusión, una de las formas son dialogar con los otros, hacer más conciencia como mujeres y trabajar con las niñas y los niños en las etapas más tempranas para construir el empoderamiento, concepto que se refiere a desmontar el poder donde solo una persona gana y los demás pierden para poder pensar en colectividad con otras mujeres y en un poder que sume. Sobre este tema, la Lic. Miriam Quiñonez coincidió en la importancia de la educación de los niños y las niñas para ofrecer un contexto de no discriminación, no violencia y no machismo. 
Entre los facilitadores de la equidad y la inclusión, la Lic. Raissa Somorrostro, destacó tres elementos: el conocer y analizar los diferentes tipos de liderazgos femeninos en otros contextos, así como compartirlos y hacerlos más públicos; transversalizar el feminismo, que se refiere a un permanente ejercicio de incorporación de perspectiva de género en todas las áreas y niveles, y finalmente la importancia de las cuotas de género porque abren oportunidades para que las mujeres ocupen puestos de liderazgo o poder.   
¿Cuáles son los derechos para las mujeres, las niñas y las adolescentes? 
La abogada Lizette Quiñonez mencionó que es básico conocer los derechos humanos, desde el artículo 1 hasta el 29 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, donde se nos dice que nacemos libres, con derecho a la igualdad y al libre pensamiento, a la libertad de creencias, religión y culto, a expresarse, a recibir una educación inclusiva, transversal, de igualdad y de equidad, a una vida libre de violencia, a la justicia, a la no repetición, entre otros. Así como hay derechos, hay obligaciones y responsabilidades dentro de la sociedad, que conlleva a las niñas a ser ciudadanas participativas. Gozar de derechos y de educación libre de violencia propicia la formación de liderazgos con visión estratégica de análisis, de inclusión, de no violencia, de no discriminación y conociendo la normatividad que nos da obligaciones y derechos, lo que puede derivar en un verdadero cambio en los derechos humanos y en los derechos de las mujeres. 
Papel de la educación en el empoderamiento de las mujeres 
Al respecto, Raissa Somorrostro, comentó que la educación debe estar dirigida a romper estereotipos, a invitar a las niñas a moverse con decisión propia y a dotarlas de información para conocer y comprobar las posibilidades para ellas. A nivel familiar, la educación debe orientarse a la idea de concebir que las mujeres pueden y deben ocupar espacios de poder, a nivel social de debe cambiar lo que se realiza de forma cotidiana y hacer patente el lenguaje inclusivo sin importar el contexto en que se aplique. Asimismo mencionó la importancia de la colectividad para compartir con otras mujeres la forma en que se necesita educar a los niños y a las niñas. 
La Dra. Mariana Becerra indicó que la educación debe estar dirigida a los retos sociales que se viven y a partir de ahí construir lo que se necesite. También abarcó el tema de terminar con la educación adultocéntrica para empezar a ver a las niñas y los niños como agentes de cambio. Lizette Quiñonez destacó la importancia de la colectividad en la educación, su necesario enfoque en la cultura global y de paz y el rol de los educadores al incidir y hacer un cambio en los niños y niñas. 
El panel concluyó con algunas reflexiones en torno al reconocimiento de los diferentes tipos de liderazgos de mujeres más allá de los espacios geográficos y demográficos donde comúnmente existen, a la importancia de la colectividad en la construcción de liderazgos femeninos y la necesidad de contar con espacios para dialogar estos temas.